viernes, 4 de septiembre de 2009

Stigmatized.

- ¿Por qué la cara?
- ¿Por qué la pregunta?
- No lo sé, tienes cara de estar derrotada.
- No he dormido en meses.
- Sí, eso siempre. Pero esta vez tienes una particular cara de estar acabada.
- Me sorprende la gente.
- ¿Aún?
- Sí, cuando pienso que las cosas van normales, siempre aparece algo que me desconcierta.
- ¿Cuantas veces has de perder tu reino para entender que traidores y mentirosos hay en todas partes?
- Pues yo miento, pero no traiciono.
- Tú mientes con un fin.
- Claro, mi beneficio.
- Como todos, pero tu fin es más noble. A veces mientes sin que el beneficio sea para ti.
- …me pierdo y me gusta!
- Vamos, sabemos que eso está mal.
- (...)
-¿Que harás ahora?
- Y... nada, que las cosas tomen su curso normal.
- ¿Y si no es el curso que tú quieres?
- ¿Qué más puedo hacer?
- ¿Fumar?
- Buena idea, pero solo queda uno.
- Y somos dos en esta habitación.
- Sí, claro, como sea.
- Te aconsejo que no metas tu sabia lengua en el asunto.
- Pues creo que es lo que haré.
- Después de todo, las cosas caen por su propio peso.
- Y vale, siempre lo hace.
- Apresúrate en asegurar eso que tienes entre manos.
- Sí, lo quiero.
- ¿Era retórica?
- No, es la verdad.
- ¿Escribirás de nuevo?
- No hace falta, la idiotez es más fuerte y seguirá leyendo cada cosa que escriba.
- ¿Espada y pared?
- Claro. Si llama, alego por estar pendiente de esto. Si no, sabré que no lo hará por no querer aceptar que lo hace.
- ¿Crees que aún--
- No me importa. Ni siquiera quiero saber si es así.
- Bueno, pues ve luego, ya no aguanto más.
- Así será.

He's not the only one.

- Oye oye oye... Hola!
- Emmmm... hola! Disculpa...¿Te conozco?
- No... pero podriamos hacerlo... ¿Quieres tomar algo?
- No, no tomo.
- Uyyyy... que mañosa...
- ¿Hay algún problema con eso?
- En lo absoluto... pero sólo quería conversar y conocerte... y bueno, tu amigo me habló de ti...
- Ah, mira tú...
- (...) Y dime... ¿Qué es de tu vida?
- Bueno... estudio... leo, escribo, me construyo... cosa que en ti lo veo dificil...
- En fin... ya entiendo, el por qué tienes muy pocos amigos...
- Bueno, tengo.
- ¿En serio? Porque me gustaría ser tu amigo...
- No, no puedes...
- ¿Por qué no?
- Simple. No me agradan las hombres...
- ¿Eres lesbiana?
- No, no lo soy. Pero las amistades con ustedes, se malinterpretan en algunas ocasiones... y luego, se convierten en otra cosa después...
- ¿Hablas de una relación?
- Sí, y le sigue el compromiso...
- Pero tú no me gustas. De hecho, te encuentro fea y poco agraciada. Pero eres interesante... tienes una actitud y carácter ácido, que te hace distinta...
- Quizás, pero después te gustaré. Así pasa casi la mayoría de las veces.
- ¿Estás segura?
- Sí, es lo más probable. Primero te parezco interesante, después me odias, inventarás alguna excusa para alejarte, después verás que te ignoro y querrás hablarme y después, te explicarás a ti mismo por qué haces todo eso.
- Es un concepto muy raro. Aún así, me gustaría ser tu amiga.
- No
- Eres una idiota, nunca debí haberte hablado...
- Bueno, vuelve por donde llegaste.
- Adiós.


...Y así, antes de retirarse y hablar con mi amigo... aceptó que yo tenía razón.

None.

- Fue bueno que vinieras...
- Será mejor para tu estómago. ¿Dónde están las cosas?
- Tranquilo, tranquilo. No nos hemos visto desde esa vez, supongo que podemos tranzar algunas palabras ¿no?
- Claro, pero bien dijiste que es como que durmiéramos juntos. Hablamos por msn y sabemos de la vida del otro.
- Pensé que sería mejor hablarlo en persona...
- Es una opción, pero puede ser mientras cocino ¿no?
- Tu voz... está tan cambiada.
- Es uno de los efectos colaterales de crecer.
- Supongo que sí, pero no pensé que cambiara tanto!
- Imagínate que hasta guata me salió!
- Eso es porque bebes demasiado!
- Pero no estoy aquí para que me des una charla de beber o no. A propósito ¿Tienes vino blanco?
- ¿No crees que es muy temprano?
- Para nada, a la comida siempre le viene bien.
- Ah, es para la comida. Pensé que era para ti.
- Yo no tomo vino blanco... en la mañana.
- Que mentira más grande, pero sí, está en la despensa café.
- Iré por el, tú por mientras haz algo, no sé, baja una película.
- ¿Qué quieres ver?
- ¿Tienes el señor de los anillos?
- Las tres.
- Pues corre, pónlas.
- ¿Te parece que después de comer hagamos algo?
- ¿Algo como lavar la loza? Sí, mientras lo hagas tú.
- Ya te he dicho que ni un plato se lavar bien.
- Pues entonces es otra cosa que deberé hacer yo. ¿Qué propones?
- Que dejes la loza ahí y hagamos algo entretenido.
- ¿Comer no te lo parece? ¿Qué tal si aprendes el oficio?
- Bueno, no sé, me refería a algo como jugar escrúpulos o algo parecido.
- ¿Escrúpulos? ¿Ese juego chingón en donde haces preguntas personales?
- Sí, ese mismo. Aunque ni idea que significa chingón.
- Da lo mismo, dale parte tú.
-¡¡ Pero después de almuerzo !!
- Ahora, después de almuerzo. El tiempo es una variable, da lo mismo.
- Bueno...partiré yo... ¿Qué harías si te juntas con un viejo amor, con el cual no se ven hace años?
- Pues le cocinaría.
- ¿Nada más?
- No lo sé, creo que partiría con eso. O mejor por hablarle, sí hablar con ella. Después le cocino.
- ... tu turno...
- ¿Que harías si te encuentras con un viejo amor, con el cual no se ven hace años?
- ¡¡ No se vale hacer la misma pregunta!!
- No me explicaste las reglas antes. Responde mi pregunta.
- Pues creo que... le haría preguntas incómodas para ver su reacción.
- ¿Con qué fin?
- No sé, reírnos.
- Me suena más a maldad.
- ¿Maldad? ¿De hacer cosas malas?
- Sí, pero con palabras. Ahora déjame revolver la salsa.
- ¿Puedo abrazarte?
- ¿Para qué? ¿Recordar viejos tiempos?
- No, simple gusto.
- Bueno, es como que si te preguntara "¿Puedo besarte?", "Simple gusto, nada más"
- Pues no puedes.
- Entonces no puedes abrazarme.
- No se vale, siempre eres así!
- ¿Así cómo?
- No sé, buscas algo más siempre en una conversación.
- No es un hecho fortuito que te esté cocinando ahora, es más, es programado.
- ¿Programado?
- Felicidades, sabes repetir.
- Me refiero a que te refieres con "programado"
- Pues ya ves, me haces esta pregunta y me tienes semi-abrazado... lo cual conlleva a otra respuesta después.
- ¿Cual sería esa res---
- Pues esa.
- Ni siquiera me dejaste abrazarte...
- Pues ya sabes, debo ganar siempre...