- Fue bueno que vinieras...
- Será mejor para tu estómago. ¿Dónde están las cosas?
- Tranquilo, tranquilo. No nos hemos visto desde esa vez, supongo que podemos tranzar algunas palabras ¿no?
- Claro, pero bien dijiste que es como que durmiéramos juntos. Hablamos por msn y sabemos de la vida del otro.
- Pensé que sería mejor hablarlo en persona...
- Es una opción, pero puede ser mientras cocino ¿no?
- Tu voz... está tan cambiada.
- Es uno de los efectos colaterales de crecer.
- Supongo que sí, pero no pensé que cambiara tanto!
- Imagínate que hasta guata me salió!
- Eso es porque bebes demasiado!
- Pero no estoy aquí para que me des una charla de beber o no. A propósito ¿Tienes vino blanco?
- ¿No crees que es muy temprano?
- Para nada, a la comida siempre le viene bien.
- Ah, es para la comida. Pensé que era para ti.
- Yo no tomo vino blanco... en la mañana.
- Que mentira más grande, pero sí, está en la despensa café.
- Iré por el, tú por mientras haz algo, no sé, baja una película.
- ¿Qué quieres ver?
- ¿Tienes el señor de los anillos?
- Las tres.
- Pues corre, pónlas.
- ¿Te parece que después de comer hagamos algo?
- ¿Algo como lavar la loza? Sí, mientras lo hagas tú.
- Ya te he dicho que ni un plato se lavar bien.
- Pues entonces es otra cosa que deberé hacer yo. ¿Qué propones?
- Que dejes la loza ahí y hagamos algo entretenido.
- ¿Comer no te lo parece? ¿Qué tal si aprendes el oficio?
- Bueno, no sé, me refería a algo como jugar escrúpulos o algo parecido.
- ¿Escrúpulos? ¿Ese juego chingón en donde haces preguntas personales?
- Sí, ese mismo. Aunque ni idea que significa chingón.
- Da lo mismo, dale parte tú.
-¡¡ Pero después de almuerzo !!
- Ahora, después de almuerzo. El tiempo es una variable, da lo mismo.
- Bueno...partiré yo... ¿Qué harías si te juntas con un viejo amor, con el cual no se ven hace años?
- Pues le cocinaría.
- ¿Nada más?
- No lo sé, creo que partiría con eso. O mejor por hablarle, sí hablar con ella. Después le cocino.
- ... tu turno...
- ¿Que harías si te encuentras con un viejo amor, con el cual no se ven hace años?
- ¡¡ No se vale hacer la misma pregunta!!
- No me explicaste las reglas antes. Responde mi pregunta.
- Pues creo que... le haría preguntas incómodas para ver su reacción.
- ¿Con qué fin?
- No sé, reírnos.
- Me suena más a maldad.
- ¿Maldad? ¿De hacer cosas malas?
- Sí, pero con palabras. Ahora déjame revolver la salsa.
- ¿Puedo abrazarte?
- ¿Para qué? ¿Recordar viejos tiempos?
- No, simple gusto.
- Bueno, es como que si te preguntara "¿Puedo besarte?", "Simple gusto, nada más"
- Pues no puedes.
- Entonces no puedes abrazarme.
- No se vale, siempre eres así!
- ¿Así cómo?
- No sé, buscas algo más siempre en una conversación.
- No es un hecho fortuito que te esté cocinando ahora, es más, es programado.
- ¿Programado?
- Felicidades, sabes repetir.
- Me refiero a que te refieres con "programado"
- Pues ya ves, me haces esta pregunta y me tienes semi-abrazado... lo cual conlleva a otra respuesta después.
- ¿Cual sería esa res---
- Pues esa.
- Ni siquiera me dejaste abrazarte...
- Pues ya sabes, debo ganar siempre...
No hay comentarios:
Publicar un comentario